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in     por Anna 25-11-2016
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Insistimos en la INOCENCIA de nuestra maestra, por qué sabíamos que lo era y que no había cometido ninguna infracción penal, ni ningún delito, a pesar de las acusaciones vertidas contra ella por los progenitores de los menores, que era más  fruto de su imaginación que nada que hubieren podido decir los niños, acusaciones  todas carentes de cualquier fundamento. Ha sido una lucha constante durante más de diez años, para demostrar su inocencia y amparados en la presunción de Inocencia que brilló y llegó a su máximo exponente durante las sesiones dedicadas a la celebración del juicio oral (más de una semana)  en la Ilma. Audiencia Provincial de Tarragona, para finalmente dictarse SENTENCIA ABSOLUTORIA A SU FAVOR Y CONFIRMADA POR EL TRIBUNAL SUPREMO.

La doctrina acerca de la PRESUNCION DE INOCENCIA invocada en el caso de nuestra maestra, se trata de un derecho fundamental que toda persona ostenta y, en cuya virtud, ha de presumirse inicialmente inocente ante las imputaciones que contra ella se produzcan en el ámbito de un procedimiento de carácter penal o, por extensión, de cualquiera otro tendente a la determinación de una concreta responsabilidad merecedora de cualquier clase de sanción de contenido aflictivo.

Y la PRESUNCION DE INOCENCIA presenta una naturaleza "reaccional", o pasiva, de modo que no precisa de un comportamiento activo de su titular sino que, antes al contrario, constituye una auténtica e inicial afirmación interina de inculpabilidad, respecto de quien es objeto de acusación pero que nos lleva en la práctica,  a una constante actividad para demostrar el irregular actuar de las acusaciones particulares y del Ministerio Fiscal y carecer de ninguna base sus declaraciones al ser meros TESTIGOS DE REFERENCIA con una clara ANIMADVERSION contra la maestra a la vez que iban CAMBIANDO sus versiones a medida que transcurría el tiempo, añadiendo nuevos elementos nunca explicados antes, y que NO ERAN CORROBORADOS POR ELEMENTOS PERIFERICOS

Ni el Ministerio Fiscal ni las acusaciones particulares  aportaron material probatorio de cargo, que fuere válido y bastante, sometido a la valoración por parte de los tres Magistrados que componían la Sala,  y desde la inmediación, de la real concurrencia de sus requisitos, el de su validez, en la que por supuesto se ha de incluir la licitud en la obtención de la prueba, y que fuere suficiente para producir la necesaria convicción racional acerca de la veracidad de los hechos sobre los que se asienta la pretensión acusatoria, por ello NO HUBO NINGUNA PRUEBA EN CONTRARIO QUE ENERVARA LA PRESUNCION DE INOCENCIA  que amparaba a la maestra.

 

Publicación en Prensa:    El Mundo

 

 

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